Mi nueva novela: NOSOTROS, LOS OCTOGÉSIMOS

La idea que dio origen a la novela Nosotros, los octogésimos, se me ocurrió el 25 de enero de 2020, mientras daba uno de mis habituales paseos por el norte de Madrid, cerca de la plaza de Castilla, y mientras yo, como casi todo el mundo, había ido escuchando solo con algo de curiosidad las noticias que llegaban sobre una epidemia en China por un coronavirus. En esa misma caminata, unos veinte minutos antes, acababa de desechar otra idea novelística con la que llevaba peleándome desde hacía un par de meses, y, liberado de aquella carga, empecé a buscar una trama distinta. La nueva idea, en realidad, no era tan nueva: ya había pensado algunas veces en el proyecto de escribir una historia sobre un planeta habitado por una civilización que sufre una catástrofe y tiene que volver a empezar desde algo parecido a la prehistoria, pero aquella mañana, se me ocurrió mezclar aquella idea con la clásica trama del "mensaje en una botella", aunque adaptado a las circunstancias, y también me vino a la mente un atractivo nombre para el nuevo planeta imaginario: Mundochenta. Aquello podía empezar a crecer.
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Al día siguiente, domingo 26 de enero, salí de viaje hacia Málaga para pasar allí una semana (en el tribunal de exámenes de la UNED), y quince días después, con el mismo propósito, llegué a Soria. Los ratos libres los dediqué básicamente a caminar por los paseos marítimos, en el primer caso, y por la ribera del Duero, en el segundo, volví a Madrid, el 15 de febrero, con tres cuartas partes del argumento bastante bien amarradas. Tras unas cuantas pensadas más, el lunes 24 de febrero di comienzo a la redacción de la novela, pensando que la tarea, entre unas cosas y otras, bien me podría llevar unos seis meses (mis dos novelas anteriores, Regalo de Reyes y Errar es de ángeles, más o menos el doble de largas, las había escrito en unos catorce o quince meses cada una). Poco me imaginaba que dos semanas después, el martes 10 de marzo, cuando solo llevaba escritas unas 50 páginas, iba a empezar un larguísimo periodo encerrado en mi casa (como casi todo el mundo tuvo que hacerlo a partir del 14), a causa de la histórica cuarentena global de 2020.
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Aunque desde casa tenía mucho trabajo, me propuse aprovechar casi todo el tiempo libre para seguir con la novela, sin hacerme muchas ilusiones de poderla acabar antes de que acabase nuestro confinamiento, pero el 27 de marzo había acabado la primera parte. "Descansé" una semana, dando vueltas a unos cuantos hilos que me quedaban pendientes de cara a la segunda parte, y empecé esta el Viernes de Dolores, 3 de abril, acabándola el día de hoy, Martes de Pascua (y Día de la República), 14 de abril, a un ritmo de más de un capítulo al día. He escrito muy deprisa, principalmente con la intención de terminar la novela a tiempo de ofrecérsela a mis lectores mientras aún dura la cuarentena (que espero que no se prolongue demasiado tiempo más), y así tengan, ellos también, un nuevo mundo al que evadirse. 
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Con Nosotros, los octogésimos, culmino una trilogía cuyo eje principal ha sido la parodia (creo que siempre amable) de las religiones: el cristianismo en Regalo de Reyes, el islam en Errar es de ángeles, y ahora una religión sin nombre en un planeta imaginario. Me gustaría que, si tengo la suerte de continuar con capacidad e inspiración, este planeta, Mundochenta, fuese el marco en el que se desarrollaran algunas otras novelas: es un planeta, y una "historia universal", casi vírgenes para la literatura. Y espero que disfrutéis leyéndola tanto como yo lo he hecho escribiéndola.

Celebración del primer aniversario de Mundochenta
(la maravillosa tarta de chocolate sin gluten de Ascaso)
 

Presentando a Mundochenta

            Mundochenta (el escenario donde ocurre la historia de Nosotros, los octogésimos) es un planeta de tamaño parecido a la Tierra, pero situado en la segunda galaxia enana del Boyero (Böotes II, por su nombre científico), una diminuta galaxia satélite de la Vía Láctea, a unos 136.000 años luz de nosotros (la distancia desde la Tierra a Mundochenta es, por lo tanto, similar a la longitud total de la Vía Láctea). Böotes II está situada prácticamente sobre la vertical del centro de nuestra propia galaxia, por lo que la visión de la Vía Láctea desde Mundochenta es espectacular, llenando gran parte de su cielo nocturno con su magnífica y brillante espiral. En cambio, Böotes II es prácticamente invisible desde la Tierra, y solo ha sido descubierta a principios del siglo XXI. El Boyero (o "Conductor de Bueyes") es una gran constelación del hemisferio norte, que se puede encontrar muy fácilmente prolongando la línea que une las estrellas que forman la vara del carro de la Osa Mayor. Arturo, hacia la que parece apuntar dicha vara, es la estrella más brillante del Boyero, y la galaxia Böotes II está un poco más al sur de esa estrella.


         Los días de Mundochenta duran 40 horas, pues gira en torno a su eje más despacio que nuestro planeta. Sus habitantes dividen esos días en dos partes de 20 horas: desde las 20 de la medianoche, hasta las 20 del mediodía, de modo que el sol sale aproximadamente a las 10 de la mañana, y se pone a las 10 de la tarde. Sus años son también más largos que los nuestros: un año de Mundochenta equivale a unos 16 meses de la tierra, de modo que veinte años de ese planeta equivalen a veinticinco nuestros. Sus años los dividen en 16 meses, y cada mes en tres sexenas (es decir, series de seis días desde el lunes hasta el sábado). Un mes de Mundochenta tiene, por tanto 18 días (que, a 40 horas por día, equivalen a 720 horas, o sea, lo mismo que un mes terrestre de 30 días de 24 horas).


ERRAR ES DE ÁNGELES: La novela de aventuras, histórica y de ciencia-ficción más inteligente, ambiciosa y entretenida.

Ya podéis descargaros en Amazon (y también adquirirla en papel) mi última novela, Errar es de ángeles, una desternillante y absorbente aventura sobre los entresijos de las religiones, dedicada en especial a todas aquellas personas que, cuando publiqué Regalo de Reyes, me dijeron eso tan famoso de "¿a que con el Islam no te atreves?". Pues bien, sí, al final me he atrevido.
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La novela quedó finalista en el Premio Fernando Lara 2018 (más información aquí). Os animo a conseguirla, disfrutarla y recomendarla. Quienes estéis suscritos a Kindle Unlimited podéis leerla totalmente gratis... ¡y además yo me llevo en ese caso más dinero (si la leéis enterita) que lo que gano por la venta de un ejemplar!
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¿En serio piensas dejar que las listas de libros más vendidos estén ocupadas casi exclusivamente por atentados a la inteligencia y al buen gusto literario, pudiendo contribuir a que una obra tan fantástica como Errar es de ángeles se suba a las primeras posiciones?
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